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martes, 11 de marzo de 2014

Aceite de Oliva: 6 razones para que se vuelva tu favorito

Si aún no has descubierto los beneficios de consumir aceite de oliva (o si estás buscando más razones para amar tu aceite favorito), aquí hay 6 características del aceite de oliva que harán un impacto tremendamente positivo en tu salud:




1. El aceite de oliva mejorará tu perfil de colesterol.

Aunque investigaciones recientes han demostrado que consumir grasa no necesariamente es perjudicial para la salud, consumir una mayor cantidad de grasas monoinsaturadas como aquellas que se encuentran en el aceite de oliva pueden disminuir los niveles de colesterol LDL, o colesterol 'malo'. Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, mostró una reducción de casi 20% en los niveles LDL de aquellos que consumían una dieta alta en este tipo de grasa. Mejor aún, el aceite de oliva podría reducir la oxidación de LDL, un proceso que se encuentra asociado a enfermedades mortales como la artereoesclerosis y ataques fulminantes.

2. El aceite de oliva disminuye el peligro de sufrir de afecciones cardíacas.

Añadir una pequeña cantidad de aceite de oliva a tus comidas puede disminuir el riesgo de enfermar del corazón. De un estudio realizado a 12 mil hombres, aquellos que consumieron la mayor cantidad de aceite de oliva disminuyeron el riesgo de muerte, y específicamente la muerte ocasionada por ataques cardíacos. El aceite de oliva se encuentra asociado a una reducción de 30% en enfermedades cardiovasculares.

3. El aceite de oliva ayuda a perder peso.

"¿Pero comer grasa no engorda?". Es fácil llegar a esta falsa conclusión con toda la onda 'baja en grasa' que está de moda. Después de todo, el aceite contiene una gran cantidad de calorías. Pero un momento. El aceite de oliva está ligado a la pérdida de peso. Esto se debe a que este aceite produce un efecto saciador, que se encuentra asociado a los componentes que le dan su olor característico. Así que antes de unirse al grupo 'no a las grasas', considera que un estudio de Harvard realizado en un periodo de 18 meses, mostró que aquellos individuos que consumían cantidades moderadas de grasas monoinsaturadas como el aceite de oliva, perdieron alrededor de 4 kilos; mientras que aquellos que intentaron una dieta baja en grasa, aumentaron 2.5 kilos.

4. El aceite de oliva disminuye las probabilidades de sufrir de diabetes.

Para aquellos que son diabéticos, una dieta mediterránea alta en grasa complementada con aceite de oliva, mejora de manera drástica los niveles de azúcar en sangre. Como un bonus aparte, las personas en la dieta del aceite de oliva también pueden perder peso.

5. El aceite de oliva disminuye la presión arterial.

Sufrir de hipertensión arterial eleva el riesgo de sufrir un ataque fulminante y ataques cardíacos. Teniendo esto en cuenta, se hace aún mas importante señalar que el consumo de aceite de oliva puede reducir la presión arterial tanto sistólica como diastólica. Este efecto saludable parece estar vinculado a los ácidos oléicos, un ácido graso monoinsaturado que compone gran parte del aceite.

6. El aceite de oliva disminuye el riesgo de enfermar de cáncer.

Todavía hay mejores noticias. Información reciente demuestra que el consumo de aceite de oliva previene el desarrollo de ciertos tipos de cáncer. Múltiples estudios demuestran su habilidad de disminuir el riesgo de contraer cáncer de seno. Hay que tener en cuenta que este efecto no se extiende a todos los tipos de aceite ya que la margarina incrementa el riesgo.


Debemos considerar:

- El aceite de oliva virgen o extra virgen es más saludable que las alternativas ya que contiene más antioxidantes.
- De ser posible, compra orgánico. El aceite no orgánico contiene mayor cantidad de pesticida.
- Calentar el aceite de oliva disminuye la cantidad de antioxidantes, así que úsalo crudo siempre que sea posible.

martes, 17 de julio de 2012

Avena para el Desayuno

Muchas veces nos preguntamos qué podemos desayunar para mantenernos satisfechos y activos. La avena es un alimento genial, porque además de ser delicioso, tiene muchos beneficios para la salud!

La avena es una gran fuente de fibra, soluble e insoluble. Su alto contenido de fibra la hace una gran comida quema grasa. Si combinas 1/3 de taza de avena cocida con 4 gramos de proteína, aumentarás el potencial de la quema de grasa ;)

El cuerpo obtiene un montón de nutrientes cuando empiezas tu día desayunando avena. Es importante notar que la avena tiene los nutrientes vitales necesarios para satisfacer tu apetito y nutrir el cuerpo. En la avena encontramos las vitaminas E, K y B6; junto con la tiamina, calcio y hierro.

BENEFICIOS

Una taza de avena cocida, tiene tan solo 130 calorías. Suficiente para mantenerte satisfecho y ayudarte a perder peso si estás a dieta.

La fibra conocida como beta-glucano ayuda a disminuir de manera significativa los niveles de colesterol, trayendo como beneficios adicionales la reducción de algunas enfermedades como la diabetes y ataques al corazón.

La avena ayuda a potenciar tu sistema inmune. El beta-glucano hace que tu sistema inmune responda mejor ante las infecciones, sobretodo las de tipo bacterial.

Un tazón de avena por la mañana, puede ayudar a las personas que sufren diabetes a mantener el azúcar en niveles estables. La fibra de la avena causa menos picos de azúcar que otros tipos de fibra.

CÓMO INCORPORAR LA AVENA EN LA DIETA

Además de hervir agua y cocinar la avena, existen distintas maneras de prepararla para disfrutar de sus beneficios:

- Añade fruta o nueces para darle más sabor. También puedes combinarla con una cucharada de mantequilla de maní.

- Cómela en galletas. Aunque si tu propósito es bajar de peso, tal vez esto no sea muy recomendable por los demás ingredientes que lleva la preparación.

- Utiliza la avena para espolvorearla sobre las carnes al cocinarlas para un crujiente extra.

viernes, 18 de febrero de 2011

Grasas que combaten el colesterol

Si estás leyendo esto, probablemente el doctor te ha dicho que tienes muy elevado tus niveles de colesterol. Tal vez te haya recetado algún medicamento o te ha dicho que disminuyas el consumo de ciertos alimentos. Sin importar lo que estés haciendo para solucionar este problema, la imagen del 'colesterol' es bastante compleja.

Ya que es el mismo cuerpo quien produce 80% del colesterol total, el otro 20% es el que viene de las comidas que consumimos. El colesterol dietético sólo se encuentra en alimentos de origen animal, como la carne, pescados, huevos y productos lácteos. Todas las personas (y sobre todo aquellas con altos niveles de colesterol) deberían limitar su ingesta de colesterol dietético a menos de 300 miligramos diarios. Pero como vas a aprender dentro de poco, limitar la ingesta es tan solo una pequeña parte de lo que se debe hacer. Los tipos de grasa que comes, tienen un impacto mayor y duradero en los niveles de colesterol.

Mucha gente le teme a la grasa o simplemente no la entiende. Puede ser sorprendente saber que la grasa es sumamente importante para tu salud. Algunos tipos son buenos, mientras que otros no. Cuando escojas comidas, los tipos de grasa que elijas son tan o más importantes que la cantidad de colesterol que contienen estas comidas.

Estas grasas saludables son partes de una dieta para disminuir el colesterol:

jueves, 5 de agosto de 2010

Cómo quitarle calorías a tus recetas favoritas!

Llegó la hora de cocinar y todas las riquísimas recetas familiares que te encantan llevan demasiadas tazas de aceite, barras de mantequilla y muchos litros de leche. Pero existe una solución a este problema: sustituir inteligentemente.

Utensilios
Para empezar, puedes invertir en un buen juego de ollas y sartenes no adherentes. Solo esto te ayudará a cortar la cantidad de aceite que usas para cocinar. La mayoría de veces, ni siquiera necesitarás engrasar la sartén para que los alimentos queden cocinados a la perfección. También puedes considerar otros métodos, como hornear o asar a la parrilla, ya que estos disminuyen (y a veces eliminan del todo) la cantidad de aceite o mantequilla que necesitas.

Elimina el Aceite
Muchas recetas te piden que uses una cantidad innecesaria de mantequilla o aceite, así que disminúyelas. Cuando cocines verduras o carne, y la receta pida aceite, prueba usando caldo de verduras e incluso vino. Si de todas formas necesitas el aceite, elige aceite de oliva, ya que es una alternativa más saludable a los aceites vegetales.

jueves, 2 de agosto de 2007

Huevo y Colesterol

¿Cual es la verdadera relación entre el huevo y el aumento del colesterol?

Primero los hechos. Un huevo posee una alta densidad de colesterol: aproximadamente 213 gramos por unidad, ubicados en la yema. Según antiguas recomendaciones, sólo deberían consumirse tres huevos a la semana como máximo.

Pero ahora sabemos que el colesterol dietario, por ejemplo el contenido en los huevos, no afecta en gran medida al colesterol sanguíneo en personas sanas, dado que no es el principal responsable de ese aumento. Más aun, el huevo posee la ventaja de tener mayor porcentaje de ácidos grasos poli y monoinsaturados y, por ende, más grasas insaturadas que saturadas.
Las grasas saturadas son las principales causantes del aumento del colesterol en sangre, pero los huevos las poseen en escasa cantidad.

Específicamente, un huevo contiene 1,5 gramos de grasas saturadas y de 2,5 a 3 gramos de grasas insaturadas. Pero además, las grasas monoinsaturadas contribuyen a elevar el HDL, también llamado "colesterol bueno".

Aunque gran parte de la población todavía lo desconoce, este aspecto del huevo ha sido mundialmente reconocido. Incluso algunos profesionales que brindan recomendaciones nutricionales confunden el contenido del colesterol con el contenido en grasa, estableciendo erróneamente que "la yema tiene mucha grasa y no hay que consumirla".

No se tiene en cuenta que al eliminar la yema, se desperdicia gran cantidad de vitaminas y minerales importantes para la nutrición.

La dieta no puede basarse en la restricción del huevo si la persona es sana, y aún si fuera hipercolesterolémica, esta no debe ser la única directiva a tomar, sino que se deben dar recomendaciones de una dieta equilibrada, con mayor aporte de frutas y hortalizas, más fibra, menos grasas saturadas y menos azúcares concentrados. Realizar ejercicio físico (el que cada persona pueda y recomendado por el médico) y desterrar malos hábitos. Estos son elementos imprescindibles para acompañar toda dieta.

Por lo tanto, es importante comprender que cada persona tiene una respuesta individual en la cual intervienen numerosos factores a la hora de responder con un aumento o no del colesterol, y no es el huevo el responsable de todos los mecanismos individuales que se llevan a cabo para desarrollar una patología. Cabe estudiar, entonces, todos los hábitos y costumbres de las personas, y no culpar a un solo alimento de producir un daño al organismo.

miércoles, 11 de abril de 2007

Comiendo bien para bajar el colesterol

Existen dos tipos de colesterol: el HDL (el BUENO) y el LDL (el MALO). El HDL ayuda a conducir el colesterol fuera de los conductos sanguíneos mientras que el LDL permite que se deposite dentro de las paredes de las arterias. Este es conocido como uno de los “asesinos silenciosos”, ya que va minando los conductos sanguíneos de forma lenta e implacable, y sin provocar síntomas.

Una buena noticia es que podemos cambiar el colesterol malo por el bueno, siguiendo los siguientes consejos.

Preparar un buen sándwich con pan de harina de trigo o una pita con pavo magro y muchos vegetales frescos. Debemos desechar los hot dogs, el salchichón de Bolonia y el salame. Todos éstos son alimentos altamente procesados y llenos de grasa y colesterol.

El pescado, como el salmón, es bueno. Buscquemos variedades de salmón rojo, que son muy ricos en ácidos Omega-3 (grasa buena). Además, la semilla de lino es otra fuente excelente de Omega-3.

Evitar los ácidos grasos trans. No sólo elevan el colesterol LDL, sino que pueden bajar los niveles de HDL. Debemos alejarnos de alimentos como la margarina, mantecas, y procesados que contengan aceite de soja hidrogenado.

¡Sí a las nueces! Aparte de las nueces podemos probar con almendras, avellanas y pecanas. Las nueces son elevadas en grasas, pero del buen tipo. Además, usa mantequilla de maní natural en lugar de la clase común que contiene nocivas grasas trans.

Limitar los postres y tratar de comer sólo aquellos saludables como el bizcochuelo blanco, galletas de harina de trigo, jalea, y yogurt helado dietético.

Ingerir alimentos altos en fibra. Pan de harina de trigo, harina de avena (quaker), frutas, vegetales, fijoles y algunos cereales. Sería de ayuda buscar los cereales que en su caja digan “ayuda a bajar el colesterol”.

Utilizar el asador. Si se va a consumir carnes o hamburguesas, debemos cocinarlas en casa y utilizar carne magra. Esta práctica evita la grasa y la carne sabe genial.
Preparar nuestros propios aderezos para las ensaladas. La mayoría de los envasados están llenos de ácidos grasos trans y colesterol. El aceite de oliva es bueno, y se le puede agregarle vinagre o jugo de limón.

Podemos excedernos con las frutas y vegetales. Éstos no contienen colesterol y aportan muchos nutrientes y antioxidantes. Aquí van algunos: arvejas verdes, brócoli, coliflor, manzanas, naranjas, mangos, papaya, piñas, tomate, ajo, cebolla, espinaca, bananas, kiwi, etcétera.

Evitar las comidas rápidas como papas fritas y cualquier otra cosa de freído profundo. Estos alimentos elevarán el colesterol hasta las nubes. Una recomendación: mantenerse alejado de las reuniones en locales de comidas rápidas.

Último consejo: Podemos emplear especias como pimienta y orégano para agregar sabor a las comidas.

En realidad, no hay que hacer nada del otro mundo para bajar el colesterol. No debemos olvidar de añadir la actividad física. Caminatas, footing, natación, fútbol, o cualquier otro deporte. En poco tiempo, el colesterol habrá dejado de ser un problema.